Últimamente recuerdo mucho a los que fueron mis maestros en la primaria y secundaria, también a los que fueron mis compañeros en los Centros Educativos donde he tenido la fortuna de trabajar. Y claro, pensar mucho en el trabajo que he hecho con más de 350 estudiantes que he tenido la dicha de conocer y poder guiar en mi clase.
¿Cuáles fueron los aprendizajes que realmente me impactaron?,¿Quiénes son esos profesores que me enseñaron de la forma más creativa? ¿Realmente me acuerdo de esos temas que estudiamos y hoy en día los aplico? Aprendizaje significativo.
Mi educación fue totalmente tradicional. De los profesores que realmente recuerdo sus clases no son los típicos que se pararon frente a la clase a hablar y hablar, bueno el de historia sí, pero tenía una forma de hablar que realmente atraía la atención de todos, su tono de voz era versátil, contaba esos hechos como si él hubiera estado ahí. Tiempo después entendí que realmente eso sucedió porque logró transmitirnos la pasión por su trabajo.
Es verdaderamente fascinante para mi encontrar profesores que salen de lo convencional, ante todas las metodologías que existen, no necesariamente es estudiarse una receta, sino quitarse ese miedo de atreverse a hacer algo distinto.
En la escuela donde trabajé durante 6 años, tenía muchos compañeros de quienes aprendí bastante sobre la práctica pedagógica. Hoy compartiré la experiencia de una profesora en específico: Esther Sangri.
Carismática, siempre sonriente y de carácter muy espontáneo, sabías que llegaba por el pasillo porque silbaba o cantaba, y sin duda lo contagiaba. No se limitaba en el uso de recursos para mostrar a los niños los temas que aprenden día a día. Celebraciones especiales, profesiones y personajes son sólo algunos ejemplos de las múltiples caracterizaciones que hacían una enorme diferencia. La elaboración de todo un escenario que les permitiera a sus alumnos vivir la experiencia ¿cómo era posible que su Miss creaba todo un mundo de ensueño? ¡Actitud! La expresión de los niños cuando la veían era como si algo fantástico estaba sucediendo, su participación era sumamente activa, incluso, alumnos que no habían tenido la suerte de tenerla como miss, la veían con ojos de admiración. “¿Cómo no tuve una miss así cuando iba en la escuela?” es una frase en la que muchos coincidimos al ver tal creatividad aplicada. Además, esto no sólo tenía un impacto en alumnos y padres de familia, sino en el resto de la comunidad educativa, algunas maestras se unían colaborando, sobre todo en las celebraciones.
Hemos hablado sobre el impacto positivo que tiene el estar en un entorno donde se haga la diferencia en actitud, en vivir una cultura de armonía. Conservando el principal objetivo: que los niños aprendan.
Si bien es cierto que cualquiera puede seguir este gran ejemplo, es evidente que se necesita dejar de lado los pretextos, ya que, por ejemplo, ella no tenía un apoyo con el material, ni nadie le iba a decir lo que tenía que hacer, de nuevo: La actitud es la clave para hacer la diferencia, atreverse a hacer algo distinto.
Gracias Esther por ser un ejemplo de innovación y creatividad aplicada en la construcción del aprendizaje.

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